El lado oscuro del estilo: por qué a los neoyorquinos les encanta vestirse de negro
Christian GoodA los neoyorquinos les encanta vestirse de negro. En serio, es como si toda la ciudad estuviera de luto o algo así. Pero hay un método en la locura, y no es solo porque el negro estiliza (aunque, seamos realistas, eso es una gran ventaja).
En primer lugar, el negro combina con todo. No tienes que gastar valiosas neuronas intentando averiguar si tu camiseta combina con tus pantalones, porque si todo es negro, todo está bien. Incluso podrías mezclar y combinar diferentes tonos de negro si te apetece. Y si te derramas algo encima (lo cual, seamos honestos, es algo que seguramente ocurrirá cuando andas por la ciudad), no es el fin del mundo.
Pero, ¿la verdadera razón por la que los neoyorquinos adoran vestirse de negro? Es una estrategia de poder. Piénsalo: el negro es el color de la autoridad, la elegancia y la sofisticación. Cuando vistes todo de negro, la gente asume automáticamente que eres alguien importante. Quizás eres un abogado de alto nivel, un CEO, o simplemente alguien que sabe lo que hace. Es como un código secreto entre los neoyorquinos. Todos sabemos que el negro significa negocios.
Además, el negro es simplemente genial. Es el color de las estrellas de rock y los rebeldes. ¿Quién más vestía de negro todo el tiempo? Johnny Cash. Y si es lo suficientemente bueno para el Hombre de Negro, es lo suficientemente bueno para nosotros.
Pero seamos realistas, hay algunas desventajas al vestir de negro. Por un lado, no es exactamente el color más alegre. Si vistes todo de negro, la gente podría asumir que estás de mal humor, incluso si en realidad te sientes genial. Y si sales en un día soleado, vas a sudar como un cerdo en un sauna. Pero bueno, hay que hacer sacrificios por la moda.
Al final del día, el negro es simplemente práctico. Es fácil, es versátil y siempre está de moda. Puedes usarlo para una entrevista de trabajo, un funeral o un concierto de punk rock. Y si te derramas algo encima (de nuevo), nadie se dará cuenta. Así que la próxima vez que estés en Nueva York y veas una multitud de neoyorquinos vestidos de negro, no te intimides. Solo estamos haciendo lo nuestro, y eso implica mucha ropa negra.
Vestir de negro en la ciudad de Nueva York es como una sociedad secreta. Conocemos el poder del lado oscuro, y no tenemos miedo de usarlo. Así que si alguna vez dudas sobre qué ponerte, solo recuerda: en caso de duda, viste de negro. Es la estrategia de poder definitiva.